Administra tu Blog

¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis

UPyD Alicante
Blog del Partido Union Progreso y Democracia en Alicante

UPyD Alicante

19/06/2008 GMT 1

El crimen del observatorio

upyd @ 21:42

Cuando Sherlock Holmes recibió el encargo se quedó perplejo, su ceja izquierda se alzó de modo involuntario tres milímetros y medio, nunca nadie le había planteado un enigma similar.

Su cliente, una dama de la alta sociedad Lady Ten Rose, parecía hablar en serio cuando le dijo lo siguiente:
– Usted es el más grande detective de la historia y yo necesito alguien realmente perspicaz para desvelar el mayor misterio al que nunca ninguno de sus colegas se ha enfrentado … La Inflación.

Tras unos segundos de tensión Sherlock Holmes consiguió hacer descender su ceja, con lo que su rostro recuperó su marmóreo aspecto habitual, y aunque nada le hacía suponer que su interlocutora bromeara, su naturaleza británica y detectivesca le hizo responder así:
– Distinguida Lady Rose acaso me toma usted por un practicante de las ciencias ocultas, con su encargo me pone a la altura de economistas y meteorólogos, yo practico el arte de la investigación criminal, la deducción es mi arma favorita y los culpables abrumados por el cúmulo incontestable de pruebas que pongo ante ellos siempre confiesan.

– Permítame que me explique Mister Holmes – dijo la mujer– aunque usted abstraído en sus investigaciones seguramente lo desconoce, en los últimos meses se ha desatado un proceso verdaderamente diabólico de crecimiento de los precios, las tasas del IPC suben de modo incontenible y aunque se apuntan múltiples causas, ninguna de ellas parece la verdadera.
Mire Holmes, los pescadores dicen que están en la ruina porque los precios del pescado no varían desde hace tiempo y sus costes han crecido mucho, lo mismo pasa con los transportistas, agricultores y con casi todos los sectores económicos. Mientras que los productores reciben lo mismo que el año pasado, los consumidores pagan más y más. Tan grande es el misterio que el Gobierno ha decidido crear un “Observatorio de Precios” que lo desvele.

Sherlock Holmes se quedó pensativo, dio por fin una profunda chupada a su pipa, sentía gran aversión por los investigadores oficiales, su trato con los detectives de Scotland Yard siempre le había resultado desagradable y esta podía ser una buena ocasión para hacer patente su estulticia.

– Lady Ten Rose aceptaré su encargo con una sola condición, cuando descubra al culpable usted personalmente deberá efectuar la denuncia, yo no quiero empañar mi prestigio profesional en un asunto tan antiestético.

–Mister Holmes … tenemos un trato.

La metodología de trabajo de Holmes era siempre parecida, su mente afilada como una cuchilla, convenientemente estimulada por la cocaína, desentrañaba la verdad escondida en las más sutiles pistas simplemente meditando, y mientras tanto, para que le dejase tranquilo, enviaba a su adlátere el Dr. Watson a rebuscar en la sucia realidad.
– Estimado Watson, para este caso necesito más que nunca de su colaboración, el encargo de Lady Rose es de resolución verdaderamente dificultosa. Le ruego que estudie con atención la sección económica de “Daily Telegraph”, indague en el Ministerio de Asuntos Económicos, exprima sus fuentes extraoficiales. Dentro de tres días nos veremos en mi estudio para elaborar nuestra hipótesis.

Cuando en la fecha convenida el doctor entró en el gabinete de Sherlock Holmes quedó sorprendido de encontrar allí, junto a su amigo, a Lady Rose cómodamente sentada y con una taza de té entre sus finos dedos. Una sonrisa quizá demasiado franca iluminaba sus rostros y la mirada cruzada entre ambos le hizo sentirse levemente fuera de lugar; sólo fue un momento porque Holmes levantando la mirada hacia él le señaló el sillón tapizado de cretona que había frente a ellos.

– Watson le ruego que exponga delante de nuestra invitada el curso de sus investigaciones y las conclusiones que haya alcanzado.

– Querido Holmes, en esta ocasión puedo ya adelantarle antes de proceder a la relación de mis pesquisas, que he descubierto al criminal que busca Lady Rose. Aunque sería mejor utilizar el plural puesto que son tres.
Tanto el Primer Ministro como el Lord del Tesoro parecen estar de acuerdo con los más reputados analistas económicos del “Daily Telegraph”. El precio del petróleo, las hipotecas “Subprimes” y los biocombustibles, son los causantes de la inflación. Permítanme que no entre en los detalles técnicos por los que estos tres factores inducen el proceso inflacionario, pero sin duda es su influencia conjunta la que lo causa.

Watson se arrellanó satisfecho en su asiento y, exhibiendo hasta los molares, esperó que Sherlock Holmes convalidase sus conclusiones.
El detective abandonó la posición sedente, alisó una imaginaria arruga en su pantalón de tweed, cargó despacio su pipa, dio un par de bocanadas mirando al techo y se dispuso frente a su audiencia con actitud de conferenciante.

– No niego Watson que en un primer análisis de la cuestión yo también me incliné a creer que Lady Rose debería haber encargado la resolución del misterio a un técnico financiero, quizá al Gobernador del Banco de Inglaterra; por supuesto que desde el principio tuve la seguridad de que el “Observatorio de Precios” nunca habría sido capaz de encontrar las pruebas conducentes al responsable real de la inflación.
Que duda cabe que los tres factores que Watson ha mencionado se relacionan con la inflación, pero en ningún modo pueden considerarse como los culpables de los grandes apuros económicos que están sufriendo nuestros compatriotas.
Desde el principio mis reflexiones me llevaron a pensar que efectivamente debía existir un criminal con nombre y apellidos. Era una conclusión científica derivada de la incontestada formula E=m·c2, el dinero al igual que la energía ni se crea ni se destruye, únicamente cambia de manos, “ergo” si muchas personas pierden su dinero es porque algún malvado está apropiándose de él.
Ni siquiera un archicriminal como el Dr. Moriarty podría haber urdido un plan tan inteligente como el que ahora quiere desentrañar Lady Rose.

Sherlock Holmes, detuvo su discurso mientras se servía un vaso de bourbon, afortunadamente su colega Mister Pinkerton le había enviado un par de botellas de la mejor marca de Kentucky. En los últimos días cada vez que pensaba en Lady Ten Rose le apetecía un buen trago de ese espirituoso licor, o viceversa, no estaba seguro, pero como quiera que fuera, lo cierto es que el alcohol había contribuido notablemente a la resolución del enigma.

– En un momento de mis reflexiones –dijo mientras miraba su vaso con cierta delectación– pensé que siendo tantas las victimas cabía la posibilidad de una pluralidad de autores.
Pero antes de señalar a los culpables directos quiero descartar a los aparentes.
El aumento del precio de los alimentos debido a la incipiente utilización de los biocombustibles, es realmente despreciable según las estadísticas de la FAO, y en todo caso hubiera sido de naturaleza progresiva y no súbita como sucede con la inflación actual.
Por su parte las hipotecas subprimes impagadas se deben casi de modo exclusivo a unas pocas entidades financieras, y por su propia naturaleza únicamente pueden afectar al precio del crédito, que como sabemos está excluido del IPC.
Y por último, el aumento del precio del petróleo tiene una incidencia relativamente moderada en el coste de la producción general de bienes y servicios. Es conocido que desde 2003 en que estaba a 25 $, el precio del crudo ha crecido de modo constante sin que la inflación se viese aparentemente afectada.

Watson se removió inquieto en el sillón, la sonrisa había huido de su rostro y una expresión de mal humor la sustituía por momentos. Sherlock Holmes, entre vapores etílicos y con un asqueroso humo de pipa envolviendo su cabeza, acababa de arrumbar la conclusión que hacía unos minutos tan orgullosamente había expuesto, y para más escarnio delante de la encantadora Lady Rose.

– Ustedes mismos podrán descubrir al culpable si les participo del curso de mis reflexiones.
Ya conocen sobradamente que nuestro sistema electoral pone en manos de los partidos Liberal y Conservador la única posibilidad efectiva de designar los candidatos al parlamento, de este modo ambos se alternan en el poder impidiendo de facto el acceso de cualquier otro. Progresivamente se ha conformado una casta de políticos que no responden ante el electorado sino ante los jefes de sus respectivas facciones políticas. Estos nuevos señores feudales, aunque S.N.O.B., como los antiguos han patrimonializado el estado y necesitan repartir prebendas y cargos para sostener su estatus.
De todos es sabido el aumento imparable de altos cargos en la administración del Imperio, la desaparición de los controles independientes del gasto público, el crecimiento de la carga fiscal de los trabajadores y pequeños empresarios, la extensión de la ineficacia de los servicios públicos entregados como botín a administradores venales o simplemente incompetentes.
La situación descrita ha ido minando progresivamente la eficiencia de nuestro sistema económico, y llegado a un cierto punto de deterioro, los factores a los que usted, Watson, tan alegremente culpa de la inflación, se han convertido en la gota que colma el vaso.

Tras decir esta última palabra, Sherlock Holmes se lanzó al interior un trago tan largo que permitió al Doctor levantarse e intervenir.

– Si le entiendo bien Holmes, los culpables de la inflación son el propio primer ministro, Mister Sohemaker, jefe del partido Conservador y Mister Crack de los liberales.

– Elemental querido Watson –dijo Holmes– sólo que en realidad no son los únicos criminales, a ellos se unen en alegre y desinhibida compañía todos los oligarcas de sus respectivas formaciones políticas. Como apunté al comenzar mi explicación, millones de victimas en todo el imperio y miles de autores materiales del delito.

En este punto, con un semblante taciturno que no aliviaba ni siquiera el estridente –por no decir estrafalario– colgante que adornaba su escote, Lady Rose se dirigió a Sherlock Holmes.

– Mister Holmes, estoy realmente impresionada, su conclusión me parece de una evidencia tan clara que no me explico como pude no verla antes.

– No se extrañe Lady Rose –contestó el detective– también existe una causa lógica para eso. Los criminales han conseguido evitar ser descubiertos hasta ahora porque, a diferencia de otros delincuentes menos avispados, han puesto más empeño en ocultar su crimen que en cometerlo. La legitimación otorgada por nuestra Carta Magna a sus manejos es sólo aparente, se cumple la letra y nunca el espíritu. Los jueces o catedráticos que en sus sentencias o estudios, cuestionan la impunidad o desvelan la situación real, son rápidamente neutralizados. Los policías o funcionarios que se niegan a colaborar son apartados de sus puestos, y en general cualquiera que desea prosperar se guarda de oponerse a la rapacidad de estos bandidos.

– Lady Rose –Prosiguió Holmes– es usted la única persona que conozco capaz de enfrentarse a criminales tan despiadados, le deseo el mayor de los éxitos, pero le ruego que no vuelva a requerir mis servicios profesionales para asuntos de esta naturaleza. Aunque mi capacidad deductiva no tiene igual, mi carácter es frágil y mis costumbres me hacen presa fácil para los señores criminales que he mencionado.
Si en el futuro necesita de un detective puedo recomendarle a Mister Auguste Dupin, caballero norteamericano que domina las artes propias de mi oficio, y en el Continente también encontrará algún colega competente como el Teniente Bevilaqua. Evite cuanto pueda al famoso detective belga Mesieu Poirot, del que tengo las peores referencias.

Una espesa niebla había caído sobre Baker street cuando Lady Ten Rose abandonó la casa. Tras despedirla los dos amigos volvieron al salón, se sirvieron generosas raciones de la segunda botella de bourbon y, desde sus respectivos sillones, se extasiaron mirando las evoluciones de las bolutas de humo producidas por Sherlock Holmes.

Comentarios
UPyD Alicante

No hay Comentarios »

Dejar un Comentario


<a href> <em> <blockquote> <strong> <cite> <code> <ul> <li> <dl> <dt> <dd>

UPyD Alicante

Contactar con la autora o autor | Archivo | ¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis