
En estos días el Presidente Camps, nos ha sorprendido con un nuevo Plan de choque para dinamizar a la maltrecha economía alicantina. Este proyecto comprende 40 propuestas para poner remedio a los males que acucian a esta Provincia desde hace tiempo. Bien Sr. Camps, hora es ya de fijarse en la segunda provincia de la Comunitat Valenciana, que además es la quinta en población y desarrollo económico de España. Pero, el hecho de que sea un número de propuestas tan elevado, no es ya de por sí significativo de que ha tenido a esta provincia un tanto olvidada en los último tiempos, por no decir ¿durante todo su mandato?.
Más vale tarde que nunca, que dirían algunos. Pero lo cierto, es que estas propuestas fuera del actual contexto político del PP, bien podrían ser un brindis al sol, porque es dudoso que el Consell tenga fondos para acometer esto, si simplemente mantener lo que ya existe, que por
cierto, precisa de urgentes necesidades de mejoras: colegios, institutos, hospitales..., va a ser harto difícil, por no hablar de las continuas y costosas obras en la Ciudad de las Artes y Las Ciencias, o
las aventuras de la Copa América y la Fórmula 1. Pero tal vez, se esté abordando un nuevo endeudamiento de las malparadas arcas del Consell. Con todo, nos surge la duda, de que esta noticia en las actuales circunstancias de crisis en el Partido Popular, sea simplemente una estrategia de lo que vulgarmente se conoce como "marear la perdiz", esto es dar a la gente, o a sus propios votantes, que son mayoría en la Comunidad Valenciana, algo de que hablar para que no se fijen en la trastienda del negocio.
Entrando en analizar las propuestas que nos han parecido más significativas, éstas a priori, pueden ser buenas. Por un lado, la oferta de construir 60.000 VPO,... ¡claro que sí!, y por qué no 75.000 ó 100.000, por cierto... ¿existe un plan sobre la demanda de la VPO?, y sí lo hay, ¿dónde estuvo cuando la explosión del ladrillo?, ¿acaso entonces no había necesidad?. Sí, sí la había, pero lo que no había era VPO, y muchos jóvenes se vieron abocados a la adquisición de una vivienda en el mercado libre, libre de todo menos de la especulación, claro, e hipotecarse a 40, 50 años, o con sus descendientes. Bueno, ahora es cuando, los bancos han cerrado el grifo de los créditos a los promotores. Ya no existe ese mercado especulativo, o ya no es tan jugoso, y son muchas las grandes firmas del ladrillo que ven peligrar su existencia. Es ahora, cuando se vuelve la vista a la VPO,...
pero nos surge la duda,... ¿será para ayudar al acceso a la vivienda?, o simplemente ¿para que los grandes promotores puedan seguir construyendo, ahora a crédito de la Generalitat?. Puede que sean las dos cosas, pero nuestra pregunta es ¿cuál es la prioritaria?, si analizamos la coyuntura actual, tendremos la respuesta.
Otra de las propuestas es la línea férrea por la costa que una Valencia con Alicante, por supuesto que también es una buena noticia, como lo son todas las que apoyan la inversión en infraestructuras públicas, y en especial las que fomentan el transporte público. Esta nueva línea, entendemos que
servirá de alternativa al actual trazado ferroviario entre las dos principales ciudades de la Comunitat Valenciana, y que como saben actualmente pasa... ¡por el límite de Albacete!. Aún recuerdo cuando
había que esperar en La Encina hasta 40 minutos el cambio de agujas. Ciertamente es un despropósito, que esta importante comunicación se continúe haciendo con el trazado férreo que se realizó casi en el siglo XIX, más aun cuando observamos la basculación de la población hacia la
costa, donde reside más del 80% de la población valenciana en la actualidad. Ahora bien, como se sabe, en la costa poco espacio queda, y lo poco que ha quedado merece la pena que se conserve protegiendo sus espacios naturales, por cierto de gran fragilidad. ¿Se habrá tenido en
cuenta el potencial impacto ambiental de este nuevo proyecto?.
Otra de las propuestas del anunciado Plan del Sr. Camps, es el fomento de los carriles bici, de nuevo estupendo, pero otra vez nos surgen las dudas, ya que la Conselleria de Obras Públicas de su Gobierno, ha tenido innumerables ocasiones para fomentarlo, exigiéndolo en todas y cada una
de las revisiones de Planes Generales de Ordenación Urbana, que un buen número de municipios valencianos han tramitado o tramitan en estos días. Lejos de esto, el fomento de los carriles bici, se ha relegado a una especie de extravagancia, plasmada en una incompleta e inconexa red de carriles bici, con un nulo o escaso uso. En cualquier caso esto, como todo lo demás, requerirá de nuevas
obras públicas, y nuevas millonarias contratas.
En un plan de dinamización de la economía valenciana, no podían faltar los campos de golf, deporte practicado por el 0,4% de la población (en esta cifra muchos de los federados son extranjeros), pero que según aseguran algunos entendidos contribuye a atraer al turismo europeo de alto poder adquisitivo, fomentando la inversión privada, las urbanizaciones y los servicios. Bien esto no se discute, pero también hay que analizar las contras: ¿hay agua para regar esos campos de golf?, los extensos espacios que se ofertan para todo esto, ¿son espacios de interés ambiental?, la riqueza que supuestamente crean estas infraestructuras, ¿repercute realmente en los ciudadanos?.
Finalmente, nos queda la duda, sí estos bien intencionados proyectos del PP, obedecen realmente a paliar la falta de infraestructuras, o realmente son una tabla de salvación para las empresas del ladrillo, ahora en horas bajas, y a la vez, aprovechar para salir al paso de las disputas internas en el Partido en estos días.
Raúl Díaz